Estas pulseras de orgonita negra 100% puras están elaboradas siguiendo las directrices de la orgonita original (volumen proporcional: 50% viruta de aluminio + 50 % de resina de poliéster + cristales de cuarzo). Y a esta mezcla básica se le añade turmalina negra por sus conocidas propiedades protectoras y también por ser un cristal piezoeléctrico. Finalmente el shungit y el óxido de hierro en polvo enriquecen la potencia bioenergética de la pieza.
Composición: resina de poliéster, turmalina negra, polvo de shungita, viruta fina de aluminio, polvo micronizado de óxido de hierro y mini cristales de cuarzo blanco (10 % aprox. de su volumen) . Recubierto de resina ultravioleta que protege y ayuda a mantener el brillo de la orgonita.
Dimensiones de la pieza de orgonita negra:
Diámetro: 2´5 cm
Altura: 1.5 cm
Peso: 15 gr
Longitud de la pulsera: 20 cm
Cadenita de ajuste extra: +5 cm
La turmalina negra se considera la piedra de protección por excelencia absorbiendo las energías densas. Sus características hacen que sea un mineral muy utilizado en espacios donde se hacen terapias, curas y sanaciones, así como en sitios donde se quiera mantener el ambiente energéticamente limpio o neutralizar las ondas electromagnéticas.
La turmalina además es un mineral que, al igual que el cuarzo, se utiliza por su propiedad piezoeléctrica.

- El shungit se caracteriza por tener una alta conductividad eléctrica, lo cual lo hace un mineral único, aunque su apariencia y composición básica sea muy similar al grafito.
- Este mineral tiene una composición extremadamente diversa y compleja, siendo mayoritariamente carbono y sílice, pero incluyendo muchos elementos traza.
- La shungita o shungit es una piedra negra y ligera. Es considerado uno de los minerales más antiguos de la Tierra y es el único que contiene fullerenos de forma significativa, los cuales pueden adoptar diversas formas geométricas (siendo la tercera forma molecular estable conocida de carbono tras el grafito y el diamante).
- Actualmente se extrae exclusivamente de un yacimiento ruso, en la región de Carelia, cerca de la aldea de Shunga (de ahí su nombre).
- En la terapia con cristales el shungit se considera una piedra que se autorregenera, en el sentido de que no es necesario limpiarla energéticamente, y parece tener la propiedad de neutralizar parte de los campos electromagnéticos producidos por los aparatos eléctricos que nos rodean.
















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